Una agencia de traducciones que dé servicios de traducción técnica debería contar con profesionales
preparados para la traducción de productos relacionados con la medicina o con la farmacia.
Para ello no es suficiente con tener conocimientos de traducción y del idioma de origen o de destino,
sino que resulta imprescindible tener experiencia y estudios respecto a estas áreas.
Resulta por ello necesario colaborar con tradutores y revisores licenciados o
profesionales en áreas como medicina, veterinaria, farmacia, química o biología,
de forma que se garantice una perfecta compresión por parte de los pacientes, científicos,
profesionales o destinatarios finales del producto en cualquier parte del mundo, con un
lenguaje preciso y neutro para su comprensión, y adaptando si es necesario al tipo de cliente
al que vaya destinado.
Estos son algunos ejemplos de los materiales sobre los que puede resultar necesario realizar e
ste tipo de traducciones:
Informes sobre estudios clínicos, historias clínicas y datos de los pacientes, manuales de instrucción,
solicitudes de patentes, gráficos médicos, resúmenes de altas hospitalarias, documentos regulatorios, e
specificaciones de productos, material de promoción, manuales de equipos, softwares o programas
científicos, productos para la investigación o la divulgación, denuncias de siniestros, manuscritos,
bibliografías, trabajos científicos o académicos, artículos para revistas especializadas, etc.